martes, 21 de noviembre de 2017

La mesa de madera de manzano; El paraíso de los solteros; El tártaro de las doncellas, Herman Melville.



Año: 2012
Editorial: Barataria
Páginas: 128
Traducción: Adrià Edo
Valoración: 📚📚📚

El descubrimiento de una vieja mesita circular con tres patas en forma de pezuña acabará con la tranquilidad hogareña de la familia del dueño de la casa donde, oculta en el desván, se hallaba la singular mesa.

Sugestionado durante la lectura nocturna de un texto en el que se habla de espectros, el propietario y descubridor de la mesa entra en pánico al escuchar un cric crac procedente de la misma. A partir de este momento, tanto la mujer como las hijas se ocupan, cada cual a su modo, de dar una explicación al extraño ruido. Convencidas sin remedio de que la causa de este no es otra que la presencia de espíritus que rondan la mesa, quedarán atrapadas por el descubrimiento de algo aparentemente más prosaico pero que acabará resultándoles fabuloso. La madre, sin embargo, mostrará desde el principio una actitud práctica y resuelta, alejada de cualquier fabulación y decidida a dar una respuesta lógica a lo que sucede. Será la consulta a un profesional lo que, finalmente, sacará de dudas a la familia.

Melville divierte con este relato acerca de la credulidad y la capacidad del ser humano para elaborar historias que expliquen aquello que desconocemos y sustituyan así nuestra ignorancia sobre el mundo que nos rodea. Una lectura entretenida que también nos muestra el poder de la sugestión y cómo echar mano de la filosofía puede ayudarnos a salir del paso.

El paraíso de los solteros y El tártaro de las doncellas son los otros relatos incluidos en el libro. En el primero de ellos, el narrador describe una velada en compañía de un grupo de hombres solteros a cada cual más interesante. Durante la cena, descrita con detalle, el vino y la buena conversación atrapan a nuestro cronista, que equipara la camaradería de estos hombres a la de los antiguos templarios. La velada toca a su fin y, fascinado todavía por lo que le parece un auténtico paraíso, se despide del anfitrión.

El tártaro de las doncellas es justo lo contrario al relato anterior. El mismo personaje que había disfrutado de aquella velada magnífica se horroriza ahora ante lo que califica como un infierno. La visita a una fábrica de papel en medio de una aldea casi inaccesible y en la que solo trabajan mujeres jóvenes horroriza al protagonista: «No se oía ni media palabra. No se oía más que el ronco zumbido constante y ciego de las bestias de hierro. La voz humana había sido desterrada del lugar. La máquina, ese tan cacareado siervo de la humanidad, era allí servido por seres humanos con el silencio y la tenacidad del esclavo del sultán. Las chicas ni siquiera parecían ruedas accesorias de la máquina principal, sino meros engranajes de esas ruedas». Una reflexión sobre el trabajo como alienación del ser humano, en contraste con la vida placentera y despreocupada de los solteros del relato precedente.

Melville (1819-1891) es de sobra conocido por obras como Moby Dick o Bartleby, el escribiente. Con estos relatos Barataria nos ofrece la posibilidad de acercarnos en corto a un autor fundamental. Esta editorial también ha publicado Yo y mi chimenea, un libro en el que se recoge este y otro relato del autor.


Ana Doménech

lunes, 20 de noviembre de 2017

Luces, Antón P. Chéjov



Año: 2011
Editorial: Alba
Páginas: 96
Traducción: Víctor Gallego.
Valoración: 📚📚📚

Luces es el relato en primera persona de una breve aventura amorosa protagonizada por un joven ingeniero y una antigua compañera de estudios de este. Pero no es únicamente esto. Luces es una profunda reflexión sobre los actos del hombre y sus consecuencias, un ejemplo de cómo el egoísmo y la ausencia de ética puede llevarnos a cometer errores que lamentamos pasados los años.

La inutilidad de la existencia, la futilidad y la finitud del mundo, el aparente sinsentido de la vida son las ideas que ocupan la mente del joven estudiante que acompaña al ingeniero en la construcción de una vía férrea. Unas ideas que este juzga perniciosas para alguien que apenas ha comenzado a vivir: 

Todas esas reflexiones sobre la finitud y la insignificancia, sobre el sinsentido de la vida y la inevitabilidad de la muerte, sobre la oscuridad de la tumba y todo lo demás; en definitiva todos esos pensamientos elevados, amigo mío, resultan aceptables y naturales en la vejez, cuando son fruto de una prolongada labor espiritual y de los sufrimientos, y representan una verdadera riqueza intelectual; pero en el caso de un cerebro joven, que acaba de iniciar una vida independiente, son una auténtica desgracia.

En medio de la estepa, el ingeniero Anániev relata al insolente estudiante Von Stenberg y al resto de los que ocupan el barracón su historia personal con la joven Kisochka: una bella mujer casada que, en el pasado, fue compañera en el instituto junto al joven Anániev. El reencuentro entre ambos siete años más tarde les hace recordar el pasado y Kisochka confiesa a su antiguo amigo la infelicidad de su vida de casada. Este no dudará en seducirla. Sin embargo, esta manera de actuar provocará un malestar en él, que el aparente sinsentido de la vida y otras reflexiones no mitigarán, obligándole a darse cuenta de la importancia de poseer unas ideas definidas y un código moral: «Comprendí que no era un pensador, ni un filósofo, sino un simple diletante». Esta enseñanza, sobre el evidente atractivo de dichas ideas en la mente de alguien joven y el peligro que encierran no parecen hacer mella en el descreído estudiante.

Luces es una breve historia, apenas cien páginas, que nos ofrece la posibilidad de acercarnos a través de una lectura sencilla, agradable y de contenido profundo a uno de los escritores más importantes de la literatura universal.

Este relato apareció publicado por primera vez en 1888, año en el que Chéjov obtuvo el Premio Pushkin. La editorial Alba ha publicado buena parte de sus cuentos y novelas en la colección Alba Clásica Maior.


Ana Doménech

viernes, 17 de noviembre de 2017

¡Prohibida la ducha!, Juan Soto Ivars


Año: 2015
Editorial: Siruela
Páginas: 158


Valoración: 📚📚📚📚


Ya sabemos de dónde ha sacado la idea inicial Juan Soto Ivars (Águilas, 1985) para comenzar a escribir este libro infantil. Él mismo nos lo confesó; era una fantasía de la niñez. ¡Prohibida la ducha! es el libro del joven autor murciano con el que, una vez ganados a los padres con los artículos que escribe en El Confidencial, pretende ganarse a los hijos.



En la entrevista que nos concedió, nos dijo una cosa de la que pude darme cuenta durante mi lectura de ¡Prohibida la ducha! Juan Soto Ivars, a los niños, no los trata como si fueran tontos, porque hay adultos que cuando escriben para ellos lo hacen. Y, ahí, estriba la gran dificultad de escribir libros infantiles: en conseguir no infravalorarlos.


¡Prohibida la ducha! es un libro que evoca explícitamente alguna historia de cuentos tradicionales, combinada con elementos fantásticos. Es, de hecho, un libro de fantasía, pues es un género en el que Juan Soto se siente muy cómodo, pero con la moderación de un autor que ya sea solo por su profesión, periodista, tiene los pies muy bien asentados en el suelo.


De la prosa solo puedo decir que es magnífica e ideal para niños.

Juan Soto Ivars es un joven escritor que cuenta en su haber con, posiblemente, el máximo reconocimiento que puede recibir un autor menor de treinta y cinco años, el Premio Ateneo Joven de Sevilla, y tiene una vida adulta más allá del tiempo que dedica a la escritura para niños. Publica una columna semanal en El Confidencial, y es ahí donde decide escribir bajando el nivel para que los adultos le entiendan. Los niños le entienden siempre.

El libro, teniendo un dibujo por capítulo, y consta de veintiocho, viene decorado por los lápices de María Serrano Cánovas. Alguno de ellos lo hemos tomado prestado para ilustrar nuestra reseña.


Jesús Rojas

Juan Soto Ivars y María Serrano Cánovas