lunes, 6 de febrero de 2017

Me llamo Lucy Barton, Elizabeth Strout





Año: 2016
Editorial: Duomo
Páginas: 224
Traducción: Flora Casas
Valoración: 📚📚📚

Madre e hija conversan en una habitación de hospital durante varios días y sus noches. Hace años que no se ven, apenas hablan por teléfono. La distancia física no es el mayor de los muros que se alzan entre ellas. Lucy no esperaba que su madre apareciera, pero su presencia ha resultado el mejor bálsamo para su soledad. Al otro lado de la ventana de la habitación las luces de Manhattan, una ciudad donde el tiempo no se detiene.

La infancia de Lucy no ha sido fácil: la miseria, el frío, la soledad…, pero sobre todo una constante sensación de sentirse fuera de lugar, incomprendida, aislada, despreciada…

Strout, sin embargo, no hace hincapié en los aspectos más crudos del pasado de la protagonista. (¡Sería tan fácil caer en el melodrama!). La autora indaga de manera sutil y elegante en la complejidad de las relaciones humanas. Durante la narración, el lector descubre que es tan importante lo que no se dice como lo que se va narrando a lo largo de breves capítulos, a modo de píldoras narrativas. El diálogo entre ambas mujeres se va alternando con fragmentos de la vida de la protagonista, que narra en primera persona pasajes de su vida: cómo conoció a su marido, su encuentro con la escritora que marcó su trayectoria profesional, la relación con sus hijas… Heridas, decepciones, pero también momentos felices. Una vida, en definitiva.

Para Lucy es vital reconocerse como escritora, ese proceso personal que pasa también por verbalizar una condición, una realidad que forma parte de la esencia de la protagonista. Ser capaz de decir: soy escritora. La escritura es liberadora, permite a Lucy (por fin) soltar lastre emocional.

Los sentimientos y las preguntas afligen a una mujer que sabe que es su última oportunidad para sincerarse con su madre y aprovechar el vínculo que las especiales circunstancias han creado entre ellas. Nadie dijo que la vida fuera fácil. Ni la vida ni las relaciones.

La escritora estadounidense Elizabeth Strout (1956) obtuvo el Premio Pulitzer por su novela Olive Kitteridge en 2009. Duomo publica Me llamo Lucy Barton y nos acerca un libro sencillo, un ejercicio de contención, de voluntad de llegar al lector desde la mirada atenta a las pequeñas cosas.

Una lectura que deja poso en el lector. Muy recomendable. 


Ana Doménech

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