lunes, 20 de marzo de 2017

El amo bueno, Damián Tabarovsky


Año: 2016
Editorial: Mardulce
Páginas: 102
Valoración: 📚📚📚

Han aterrizado por fin las últimas novedades de Mardulce, y aquí estamos para contároslas.

Entre los dos libros escritos por bonaerenses que han llegado, me he decantado por comenzar a leer El amo bueno de Damián Tabarovsky (Buenos Aires, 1967), porque es una novela corta contemporánea muy descriptiva –todo es descripción– y me apetecía algo más compacto que el libro de relatos de Juan Zorraquín.

La trama singular que nos trae Damián Tabarovsky, no sé si por algún motivo en especial, tiene un origen físico en la Calle 14 de Julio de Buenos Aires, que se convierte en el epicentro de una contemplación visual e intelectual.

El narrador, desde un corral anónimo de esa calle, observa el comportamiento de sus tres perros, y mientras los mira y ve su conducta animal, su mente empieza a divagar. Lo hace una y otra vez, y nos habla con una perspectiva dual.

Damián Tabarovsky tan pronto nos hace una crítica a la literatura argentina que no saldrá muy bien parada –con menciones a Borges y Fogwill incluidas–, como empieza a hablarnos del barrio desde el que está pensando: las revueltas de las clases obreras, el vecino que pasa, un penal que hubo,…

Las impresiones que vierte sobre su entorno las lleva a cabo por medio de la contemplación de esos tres canes a los que guarda una visión lógica y racional, que ha satisfecho mi búsqueda de la ruptura de tabús en la literatura actual opinante sobre el reino animal.

La visión de Tabarovsky, que me parece bastante coherente a una manera de pensar y eso es lo realmente importante, llegará más profundo a un lector cuanto más conocedor sea o quiera serlo de una ciudad como Buenos Aires, y también a un lector que no sienta gran empatía –o más bien simpatía– por los animales. A mí me suceden ambas cosas. Me ha gustado.


Jesús Rojas


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