lunes, 17 de abril de 2017

Obra muerta, José Luis de Juan


Año: 2017
Editorial: Minúscula
Páginas: 108
Valoración: 📚📚📚

La vida de un insomne debe ser difícil de contar. Pero interpretar la vida que un insomne recuerda en los eternos instantes de duermevela cuando siente especialmente su trastorno, es poco menos que una osadía. Esos interminables momentos en la cama del desvelado protagonista, frente a su esposa dormida, son los que José Luis de Juan (Mallorca, 1956) ha recogido en primera persona en su novela Obra muerta.

Nunca conoceremos el nombre de quién nos habla o, mejor dicho, nos escribe, pero sí lo haremos de su esposa –inerte personaje–, y de otros sujetos que cobraron una especial relevancia en la vida del narrador. Cierto es que, los dos que con más ahínco mellaron su existencia, están muertos a fecha del relato.

Con los cincuenta años de vida bien pasados, tal vez se tenga en la memoria más recuerdos de los que se puedan reproducir en una noche sin dormir. José Luis de Juan nos revela pasajes vividos por el narrador que, principalmente, quedan protagonizados por un longevo marinero dado a los vicios, y un inmigrante japonés, no menos ocioso, que marcó un pasado lejano imborrable en la mente del narrador y le resulta recurrente en sus momentos de hastío.

Sorprende ver, en los sucesos narrados, la extremada lucidez del insomne que, es capaz, por supuesto, ayudado por la pluma de José Luis de Juan, de exponer sus ideas en trece párrafos extensos que ocupa cada uno de ellos un capítulo en el libro. Esta peculiar manera de escribir, al contrario de lo que pueda parecer, resulta muy cómoda de leer.

No sé cuánto ingrediente autobiográfico puede guardar el libro, deseo que poco por la salud de José Luis de Juan, pero he de confesar que, durante su lectura, no me ha pasado desapercibido el alto grado de veracidad que guardan los hechos relatados. Todo ha sido tan real, tan perfectamente leído en biografías, que bien podría ser una vida que existió en el periodo temporal propuesto; los últimos cuarenta y algunos años.

En la última página, José Luis de Juan, revelará quién, finalmente, pudo ganar la batalla: si el obstinado candidato a durmiente o la vigilia. Pero, para saberlo, tendréis que llegar al final. Yo lo he hecho y, por supuesto, recomiendo que lo hagáis.


Jesús Rojas



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