miércoles, 31 de mayo de 2017

El enfermero de Lenin, Valentín Roma



Año: 2017
Editorial: Periférica
Páginas: 271
Valoración: 📚📚📚


Conforme vayáis leyendo este artículo dedicado a El enfermero de Lenin, si habéis leído otros libros de la colección «Largo recorrido» de Periférica, entenderéis qué os pretendo decir.

La novela de Valentín Roma (Ripollet, 1970) crea esas atmósferas que son capaces de contar una historia sin entrar en minuciosas descripciones. Nos traslada a un hospital, que todos sabemos cómo son, y con unas cuantas palabras leídas estaremos percibiendo el olor a limpio y suero.

No todo lo que narra Valentín Roma en El enfermero de Lenin se produce dentro de un sanatorio, y esas escuetas descripciones, favoritas indudablemente del editor, son extrapolables al resto de los sucesos escritos.

Todo transcurre en un mes de agosto correctamente fechado por Valentín Roma, pero el caprichoso y anciano paciente, envuelto en su demencia, creerá ser el mismísimo Lenin, y hará a su mente retornar a tiempos pretéritos que dan un juego inimaginable a la narración.

Fruto seguramente de una marcada ideología del autor, la historia contada en El enfermero de Lenin, cuando divaga más allá de las puertas del centro de salud, porque eso es lo que hace; divagar, se adentra en ámbitos y épocas muy señaladas de la política. Lo hace, por ejemplo, en el seno del partido socialista obrero español en un momento de expansión, los años 80, que, con motivo de cual, llega a aparecer algún exministro famoso.

La colección «Largo recorrido» ha dejado para la narrativa hispana auténticas joyas y, cada vez que tengo entre mis manos uno de esos libros rojos tan característicos, espero encontrar una nueva obra rompedora. No ha sido el caso con El enfermero de Lenin, que no marcará un antes y un después en mis lecturas, pero que estoy en la obligación de mostrar mi gratitud a la literatura escrita por Valentín Roma. Ha estado a la altura de las novelas de Periférica.


Jesús Rojas

Valentín Roma

martes, 30 de mayo de 2017

El principio, Jérôme Ferrari


Año: 2016
Editorial: Literatura Random House
Páginas: 120
Traducción: Joan Riambau Moller
Valoración: 📚📚📚


Jérôme Ferrari es un autor de culto que, cuando intenta escribir una novela sin altas pretensiones, en el momento en que su vena intelectual aflora y queda de manifiesto, le sale un Premio Goncourt como El sermón sobre la caída de Roma.

Si entramos a valorar la idea inicial con la que Jérome Ferrari escribe sus libros, centrándonos únicamente en las novelas que tiene traducidas a nuestro idioma, vemos que las otras, tanto Donde dejé mi alma como El principio –la que me atañe en este comentario–, son de más alto vuelo, y, sin embargo, quedarán a la sombra de «su sermón».

En El principio, Jérôme Ferrari ficciona a un estudiante de filosofía de los años 90, que se siente intrigado por la vida del ilustre físico Werner Heisenberg. El Premio Nobel de 1932 enunció El principio de incertidumbre, y eso ha servido a Ferrari como recurso para titular la novela.

Tal vez lo más sorprendente que encontramos en este nuevo atraque de Jérôme Ferrari en nuestro país, sea la narrativa novedosa que presenta con respecto a sus anteriores novelas. El escritor galo deja a un lado la narración clásica continua que venía empleando, y se atreve con la siempre asombrosa segunda persona en esos capítulos en el que el estudiante sin nombre se dirige al físico.

Además, el alto vuelo no acaba aquí, y para los amantes no ya solo de la literatura, sino también de la trama, cabe recordar, y en ello ahonda bien Ferrari, que la vida de Werner Heisenberg, del bando alemán, estuvo marcada por la II Guerra Mundial, y como destacado físico de su tiempo, compitió en esa carrera germano-americana por dar antes que nadie con la bomba atómica.

En cuanto a mí, no voy a reprimir mis sentimientos, y remarco en este párrafo final que, la novela de Jérôme Ferrari que más me ha gustado ha sido El sermón sobre la caída de Roma, pero es toda una fortuna que un autor de su talla escriba sobre el Premio Nobel de Física Werner Heisenberg.


Jesús Rojas

lunes, 29 de mayo de 2017

Agua salada, Charles Simmons


Año: 2017
Editorial: Errata Naturae
Páginas: 165
Traducción: Regina López Muñoz
Valoración: 📚📚📚

Agua salada se lee de un tirón. La prosa fluida, la narración organizada en capítulos cortos de apenas cuatro o cinco páginas y el abundante diálogo conforman un texto cuya lectura es agradable como un paseo en barca.

Michael recuerda las vacaciones de sus quince años en una isla de la costa atlántica, un lugar paradisíaco y alejado de la civilización. 1963 será un año inolvidable en muchos sentidos. Un bautismo de fuego para nuestro protagonista, que conocerá los sinsabores del amor, el sexo y la complejidad de las relaciones adultas.

Zina y su madre ocupan la casa de invitados durante el verano y desde el primer momento, Michael se siente atraído por la joven veinteañera. Pero sus sentimientos no serán correspondidos. Zina se divierte con él, se deja querer, pero sus intereses no van en esa dirección.

Agua salada explora las relaciones personales y los sentimientos que giran en torno a ellas. Los celos, la inseguridad, el deseo, el frágil equilibrio del matrimonio, el amor padre/madre-hijo... Junto a Zina y su madre, otros personajes enriquecen con sus historias la trama principal, mostrando que no hay un único modo de entender el amor.

En nuestra memoria hay siempre un verano de ruptura, un verano en el que dejamos atrás una etapa, un momento de grandes descubrimientos, de primeros fracasos y grandes conquistas personales. De pasión y de dolor. Michael, ya de adulto, recuerda cómo ese verano le marcó.

Charles Simmons

Esta novela de Charles Simmons (1924) es su primera obra traducida al castellano. Revisión de Primer amor de Iván Turguénev, Agua salada es un libro bello con pasajes difíciles de olvidar. Acierta Errata Naturae.


Ana Doménech

viernes, 26 de mayo de 2017

Recomendaciones para la Feria del Libro de Madrid 2017




Llega un año más la feria de las ferias del libro escrito en castellano –con permiso de la internacional de Guadalajara–. Hoy se inaugura en Madrid una nueva edición en el paseo de coches, y van ya setenta y seis.

Nosotros, en nuestra humilde labor de recomendaros libros, hemos destacado tres de los que hemos leído recientemente, con una doble intención en ellos. La primera es la de resaltar tres libros que nos han gustado muchísimo –en la puntuación puede verse–, y, la segunda, la de dar visibilidad en esta feria, unas obras que, por desgracia, salvo incorporación de última hora, no tendrán a sus autores firmando en ninguna de las casetas.


El primero de ellos llegó con muchísima fuerza a relibro, y, por si fuera poco idóneo recordarlo, parte de su trama transcurre en Madrid. Por su nombre bien podríamos habernos esperado al verano para recomendarlo, pero Buenaventura Durruti es un personaje histórico que hacía tiempo que necesitaba una novela como la que le ha escrito Francisco Álvarez. Como dijimos en su reseña, Lluvia de agosto es una novela que le hace justicia.


Otro de los libros que han llegado con fuerza a relibro, e igualmente con magnífica valoración, ha sido Piscinas vacías de Laura Ferrero. Queríamos en esta ocasión destacar algo que no fuera novela y que, por su calidad, nos haya gustado tanto o más que una buena composición novelesca. Piscinas vacías se llevó cuatro montoncitos de libros y una especial recomendación de nuestra colaboradora Raquel Fernandez. No es el primer libro relatos que vemos tan bien valorado, pero Piscinas vacías debutará esta Feria del Libro.


Termino esta selección de recomendaciones para la Feria del Libro de Madrid con Piel de lobo de Lara Moreno. Me ha extrañado no ver a la sevillana entre los novelistas firmantes, pero estoy empezándome hacer la idea de que no estará. Lara Moreno volvió a escribir una novela a la altura de Por si se va la luz, y, entre sus lectores, ha vuelto a causar el buen efecto que había logrado en 2013, después de unos años de silencio que han parecido eternos.

Desde relibro, poco podemos añadir ya, salvo anunciaros que se avecina, durante esta feria, una oleada de nuevas reseñas, entre las que estará Enterrado por placer de Edmund Crispin –autor del que ya hemos colgado dos artículos dedicados a sus obras, con un insuperable número de visitas en nuestro blog–, y al que siempre nos gusta volver a leer.


Jesús Rojas