jueves, 25 de mayo de 2017

El último mono, Lluís María Todó


Año: 2015
Editorial: Club Editor
Páginas: 252
Valoración: 📚📚📚📚

 
No os penséis que El último mono es una novela de animales. A Lluís María Todó (Barcelona, 1950) le gusta jugar con los títulos de sus libros. Su novela El mal francés, que obtuvo en 2009 el prestigioso Premio Josep Pla, no es ningún estudio sobre la sífilis, y la obra que nos concierne en este artículo, lo que nos relata es el último intento del hijo del narrador de dejar la heroína.

La prosa de Lluís María Todó, correcta y, por precisa, difícilmente de encontrar en la narrativa actual, pasa por el filtro de ese padre preocupado y dedicado a la traducción, que será quién nos escriba en todo momento, y tendremos la sensación de ver en él al propio Lluís María Todó. El trato que tiene El último mono con el lector es tan personal, casi íntimo, que su lectura equivale a tener la sensación de ser uno mismo el único receptor.

Ese padre preocupado, que no posee nombre en homenaje a Marcel Proust, ha sido un hombre familiar, algo atípico en su generación, y aun así piensa que sobre él pesa la responsabilidad de no haber sabido llevar a su hijo por el buen camino. El último mono es el relato que nos escribe mientras vive el trance de desintoxicación de su único vástago, y, esto, le sirve como desahogo. En él, en el libro, no solo nos hablará de los problemas de adicción de su hijo, sino que también nos hará un exhaustivo recorrido por su vida doméstica y social.

El «niño» en cuestión, que ya tiene 30 años, y a pesar de su edad permanecerá también en el anonimato como su padre –aunque en este caso no por atender a un tributo a Proust, sino por defender la privacidad de un desprotegido por su condición de treintenageer–, además de homosexual, frecuenta los bajos estratos sociales donde los de su inclinación están un poco menos mal vistos. En la ciudad de Barcelona, lugar donde trascurre la mayor parte de la acción, los barrios bajos los representa El Raal, o barrio chino como prefiere llamarlo Lluís María Todó.

El último mono es una lectura muy nutritiva para el lector que busque alta literatura, pues, además de una cuidada prosa, tiene atractivos y alicientes imposibles de enumerar en una reseña. Es un libro que encontramos en las antípodas de lo light y lo cool, que por desgracia vende mucho, y, por tanto, se hace muy recomendable para quien en la lectura busque algo más que un pasatiempo.



Jesús Rojas

Lluís María Todó

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