viernes, 2 de junio de 2017

Ebro 1938, Rubén García Cebollero

Año: 2009
Editorial: Nowtilus
Páginas: 352
Valoración: 📚📚📚


Con un primer capítulo que podría ser un prólogo, empieza Ebro 1938; novela que bajo el nombre de «Fuego en el Ebro. 1938» bien pudo ganar en 2004, y cerca estuvo, el prestigioso Premio Planeta que, en mi humilde opinión, hubiera sido más que merecido. Y sí, he leído Un milagro en equilibrio.

Como lo haría la novela de Antonio Gala que años antes sí logró alzarse con el galardón, Rubén García Cebollero (Barcelona, 1975) nos ambienta el conflicto desde el lado perdedor. Si bien, en puntuales ocasiones relata alguno de los acontecimientos desde el beligerante opuesto, como si la narración se tratara de uno de esos soldados tránsfugas que en plena contienda decidieron apostar, por ideales o principios, por el caballo vencedor.

Es sangrante leer, y nunca mejor utilizado este adjetivo, gracias a la perspectiva republicana que nos ofrece el escritor, esos gajes que lleva consigo la guerra del derrotado. Una causa sin argumentos pierde posiciones en favor de la que lucha con un credo definido, mientras su prensa prodiga quimeras con el vano convencimiento de que afirmando varias veces un embuste es posible creérselo y hacerlo realidad, engañando tan solo al más incauto de sus fieles.

Es una novela que no olvida nunca que lo narrado es una batalla y todas sus letras van dirigidas a tal fin, siendo lo demás secundario. La Guerra tiene su paso y tramo crucial por la geografía de nuestro río más caudaloso, el Ebro, y vendrá acompañado de anónimos personajes que no tendrán mucha más posesión que un nombre propio.

La planicie de éstos permite, en contra de lo que pudiera parecer, una narración aún más bélica. Qué más da como se llamen. Con nombre o sin él, son tan anónimos como el resto de cientos de miles de hombres que tuvieron la desventura de participar, como diría Cervantes refiriéndose a una gesta histórica de su época, «en la más alta ocasión que vinieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros».

Y luego, el final. Ese ya lo conocemos todos. En boca de uno de los protagonistas en la novela, «Al final, perdimos».


Jesús Rojas

Rubén García Cebollero

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