viernes, 21 de julio de 2017

La desaparición del paisaje, Maximiliano Barrientos



Año: 2015
Editorial: Periférica
Páginas: 272
Valoración: 📚📚📚📚📚

Stieg Larsson tuvo, entre otros infortunios, presenciar una agresión sexual a muy temprana edad que marcó el resto de su vida. Consecuencia de ello fue encontrar en la famosa trilogía del sueco a su inmadura coprotagonista, rebelde sin causa, cuyas acciones y actitudes traspasaron lo ridículo y absurdo. Pero esa ya es otra historia.

Maximiliano Barrientos (Bolivia, 1979), a diferencia del bestsellero póstumo escandinavo, sí es capaz de argumentar difíciles comportamientos humanos.

La desaparición del paisaje tiene como punto de partida una altruista venganza, apetitosa, muchos años después de una violación. Hombres que quieren pelear, romper cosas y humillar a otros para sentirse sólidos por dentro, provocan una melé y tantas como sus puños necesiten para saciarse. Sin tener más argumentos que esos, un pendenciero combatiente se cree en el derecho de originar infinidad de trifulcas. Vitor, el protagonista de la novela, así lo piensa y ejecuta. Su psicología queda confundida por la de cualquier vulgar camorrista de taberna.

Aunque en esta novela boliviana de peleas al más puro estilo western, también es tratado el sentimiento más adverso que puede existir al odio: el amor.

Decía otro sudamericano, cierto que de origen francés, Carlos Gardel, en una de sus más conocidas canciones, Volver, que «siempre se vuelve al primer amor». El peleón Vitor, en su pugilística vida, tiene hueco para las mujeres, y no es por eso, en absoluto, un mujeriego. Sólo es hombre de una de ellas, y el destino, después de separarles, tendrá el detalle de volverlos a acercar. Este tema, como el de las refriegas, es atendido sin ñoñerías. La desaparición del paisaje en ningún momento es una historia dura. Cruel, incluso.

La novela me ha recordado a películas del Nuevo Mundo Latino de paredes cochambrosas mal iluminadas en casas habitadas por actores humildemente vestidos con ropas de verano. Filmes que con frecuencia aparecen nominados en los Goyas en la sección de mejor película hispanoamericana, y cuyas secuencias enseñadas en la gala son las únicas que veremos de ellas. Producciones que habitualmente cuestan llegar al receptor, -al igual que esta novela, que aún no se ha publicado en su Bolivia natal-, y que forman un todo artístico altamente recomendable. Parte de nuestra cultura.


Jesús Rojas

Maximiliano Barrientos

jueves, 20 de julio de 2017

Un circo pasa, Patrick Modiano



Año: 2013
Editorial: Cabaret Voltaire
Páginas: 184
Traducción: Adoración Elvira Rodríguez
Valoración: 📚📚📚📚

Esta novela es Modiano en estado puro, un encuentro con las obsesiones de un autor del que se ha dicho que siempre escribe lo mismo, y a lo que él contestó en una entrevista hace ya varios años: «Ya me he dado cuenta de que me repito: siempre es alguien que busca a alguien. Siempre es así. Y siempre es inconsciente».

Jean espera a Gisèle a la salida de comisaría, donde ha sido previamente interrogado al igual que ella. No se conocen de nada, pero desde este momento no se separan. Más que a la búsqueda de Gisèle, lo que le interesa al narrador y protagonista de la historia es saber el pasado y las circunstancias que rodean a esta. ¿Por qué todas sus cosas andan repartidas por distintos domicilios de las calles de París? ¿Por qué delante de sus amigos deben fingir que son hermanos?

El lector no solo se enfrenta a las dudas y temores del joven acerca de la enigmática Gisèle, sino a aquellas que surgen de la narración a jirones del propio Jean sobre sí mismo: abandonado a su suerte por sus padres, habita un piso prácticamente vacío junto a Grabley, un amigo de su padre que observa sus idas y venidas con la chica. El cuadro de personajes lo completan Jacques de Bavière y Ansart, conocidos de la joven y con los cuales empezará a relacionarse sin saber muy bien a qué atenerse.

En el horizonte de ambos un objetivo común entre tanta incertidumbre: , para empezar de cero, dejando el pasado atrás para ser otros o, al menos, intentarlo.

Y por supuesto, París, siempre París, en este caso el de principios de los años sesenta. Sus calles, plazas y cafés, la geografía de una ciudad que, al menos para Modiano, siempre encierra una historia que merece la pena contar. Y para ello, el autor hace uso de una prosa construida a base de frases cortas, alejada de todo lo barroco, para crear esos ambientes donde la realidad y el sueño se desdibujan, confunden sus límites, generando más preguntas que respuestas.

Un circo pasa fue escrita por Modiano en 1992, antes que Dora Bruder (1997), Un pedigrí (2002) o En el café de la juventud perdida (2007), todas ellas publicadas en España. Cabaret Voltaire recupera esta obra del autor francés (Premio Nobel en 2014) inédita en español, como ya hizo con la anterior Barrio Perdido. Los adictos a Modiano confiamos en que la tarea continúe porque no nos cansamos de vagar por las calles de París acompañados de todos los fantasmas que pueblan el universo del escritor francés.

Ana Doménech



miércoles, 19 de julio de 2017

Lago de Como, Srdjan Valjarevic



Año: 2013
Editorial: Sloper
Páginas: 180
Traducción: Visnja Jovanovic y José Miguel Vilar-Bou
Valoración: 📚📚📚

Gracias a una beca Rockefeller, nuestro joven narrador y protagonista vivirá un mes junto al lago de Como, un lugar idílico donde tratará de olvidar su Serbia natal sumida en el conflicto. La excusa para encontrarse allí: escribir una novela. Sin embargo, siempre es mejor plan beber una copa y gozar del paisaje.

Belgrado queda muy lejos y Villa Serbelloni, donde se aloja el protagonista de la novela, se ofrece ante el joven como el lugar perfecto para relajarse y disfrutar de unas vacaciones pagadas en pleno mes de noviembre. La villa, situada en la colina de Tragedia, constituye todo un espectáculo para los sentidos. Un remanso de paz desde el que observar las aves, el lago, los árboles... y sentirse en contacto con la naturaleza. Una paz que en su país de origen resulta imposible imaginar.

En algún momento el lago comenzó a brillar por el oeste, el sol se ponía. Las aguas reflejaban una luz maravillosa del color de la piel dorada del melocotón. Miré el reloj para ver a qué hora atardecía, eran las cuatro y media. Ya no tenía ganas de leer. Los colores se desbordaban, cambiaban, fluían, descendían desde las montañas a través de los bosques oscuros, llegaban al agua donde se sumergían con la ayuda del sol que todo lo encendía.

Además del magnífico paisaje, su estancia será una oportunidad para conocer a investigadores, científicos, profesores, artistas... de todas las partes del mundo, gentes que habitan temporalmente la villa para llevar a cabo sus trabajos. Un ir y venir de huéspedes constante con los que irá relacionándose gracias a su, cada vez menos torpe, manejo del inglés.

Pero al joven serbio no le bastará el trato con el grupo de intelectuales que entran y salen de la villa. Sus continuas visitas a Bellagio, el pueblo junto al que se encuentra, se convertirán casi en una rutina. Allí conocerá a la guapa Alda, la camarera que sabe tan poco inglés como él y con la que se comunicará gracias a un cuaderno y un lápiz; y  también a Augusto, el fiel admirador de Il Duce y dueño del bar Sport, con el que conversará sobre fútbol entre trago y trago.

Srdjan Valjarević regala al lector una galería de personajes diversa y entrañable, permitiendo que pongamos cara y voz a cada uno de ellos, puesto que para pintar el paisaje de Como resultan tan fundamentales como el propio lago o las montañas. Y todo ello con un estilo sencillo y directo que conecta con el lector, consiguiendo que este se encuentre en ese pequeño paraíso italiano que, tal y como le sucede al escritor serbio, resulta difícil abandonar.

Lago de Como es la primera novela que el autor publica en España, gracias a la editorial Sloper que nos brinda la oportunidad de acercarnos a uno de los autores más leídos en los Balcanes.


Ana Doménech