viernes, 14 de julio de 2017

Catálogo de formas, Nicolás Cabral



Año: 2014
Editorial: Periférica
Páginas: 104
Valoración: 📚📚📚

Catálogo de formas, en nuestro país, supuso tener conocimiento del arquitecto Nicolás Cabral (Córdoba, 1975), un nuevo autor argentino que lleva en México desde que tenía un año. La Editorial Periférica, una de las más exitosas editoriales deslocalizadas de los dos grandes cenáculos literarios; Madrid y Barcelona, hizo posible su llegada a España en 2014.

Como recientemente me sucedió al leer otro libro de un escritor y arquitecto argentino, he visto en la novela de Nicolás Cabral la retorcida perversión que la trama esconde. El hecho me hace dudar de si es consecuencia de ser argentinos o arquitectos, pues no hay más que ver en ellos, en los titulados, las imposibles estructuras, endiabladas en ocasiones, que pueden llegar a idear. Dicha mente malvada se culmina en la historia con una interesante intriga que también toca uno de los más irreprimibles deseos del ser humano; el hambre de sexo, y lo envuelve en un exquisito erotismo.

Catálogo de formas es una novela corta que recrea la atrocidad del mal, ejecutada por un desequilibrado arquitecto que manifiesta su incertidumbre mental por medio de la construcción arquitectónica. La narración con, aparentemente inconexos, relatos en primera persona sin una progresión lineal, permite al lector ir dándole, sin ataduras, forma a una historia en la que siempre quedará lugar para la libre interpretación.

Nicolás Cabral, aparte de deleitarnos con su interesante argumento codificado entre cortos monólogos de personajes anónimos, ha querido homenajear en él a su profesión. En un entorno selvático, levanta una, desagradable a la vista, ciudad, solo explicable por el uso de técnicas arquitectónicas modernas. La población aún no está preparada para ese contraste de bellezas, y relegarán a su creador a la marginidad, en la que no tardará en acompañarle malos vicios.

Es, por lo corto e independiente de sus capítulos y su adecuado tamaño para llevar en la mano, un magnífico libro para leer en esos rutinarios ratos de metro o tren tan habituales en nuestras vidas. Una joya argentina de la que lo único que lamentarás, si te sucede lo que a mí, es no conocer aquel magnífico país, y no poder ver mientras se lee, esos paisajes que en nuestra imaginación quedarán adulterados por anárquicas construcciones.


Jesús Rojas

Nicolás Cabral

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