miércoles, 5 de julio de 2017

Entrevista a Alejandro Palomas (01/12/2015)

Alejandro Palomas


Transcripción de la entrevista que concedió Alejandro Palomas a melibro.com (01/12/2015).


Hola, Alejandro.
Antes de nada, quiero agradecerle en la primera línea –ya segunda- de la publicación, la magnífica predisposición a hacernos esta concesión a melibro (relibro) y sus lectores.
Me gustaría hacer una entrevista en la que hablemos de Alejandro Palomas como persona, escritor y traductor, y también como autor de Una madre, que me ha parecido una de las novelas españolas más destacadas del pasado año.

J. R.: No conozco el resto de su obra, pero Una madre me ha resultado una novela seria y dura, por mucho que esa madre la endulzara con un inintencionado humor. ¿Se encontraba en algún momento especial cuando la escribió? No dé detalles si no quiere, por supuesto. ¿O es este estilo representativo de sus letras, o de un periodo de ellas? He visto que tiene algún título más dedicado a otro miembro de la familia.
A. P.: No recuerdo que me encontrara en ningún momento especial, o al menos no más especial que el de obras previas o posteriores. Supongo que lo que rige el esqueleto de la obra es el inconsciente y es muy difícil saber qué navega por el inconsciente mientras escribes. Una madre surgió de forma natural, no hubo una previa a la novela, ni planificación, ni tan siquiera un bosquejo. El humor al que te refieres es mío, es lo más Alejandro que conforma la novela y para mí fue muy arriesgado utilizarlo, porque no estaba seguro de que fuera a conectar con el lector o lectora. Tenía miedo de que fuera un humor demasiado mío, poco universal. Afortunadamente, me equivoqué, y ahora agradezco el riesgo.
Tengo algún título más dedicado a la familia, cierto (Un hijo, por ejemplo), pero en realidad toda mi obra se vertebra en torno a la familia. Cada una mira y trata el nexo familiar desde una óptica distinta, desde un color distinto, pero siempre vuelvo a la misma fuente: las relaciones y los vínculos no elegidos.

J. R.: Recientemente di por casualidad con su nombre al leer la identidad del traductor de una novela. No le voy a preguntar qué actividad le llena más, porque creo que sé la respuesta, pero, ¿de qué manera influye al Alejandro Palomas creador analizar tan exhaustivamente a otros autores?
A. P.: Influye más de lo que uno cree, sobre todo en la práctica de la escritura. Traducir es observar y es también convivir con otros autores a través de su obra. Al principio, cuando empecé a compaginar traducción y creación, creía que vivían en dos departamentos estancos, que no se tocaban. El tiempo y la experiencia me han enseñado que estaba muy equivocado: traducir enriquece, te da método y te avisa de errores en los que te reconoces. Cuando traduzco, participo de una labor en equipo y eso te da una responsabilidad que no tengo cuando creo mis propias historias.

J. R.: Usted es un escritor que ha participado en premios comerciales, ya le pudimos ver como finalista del Premio Primavera, y, sin embargo, en el gremio, hay mucho opositor hacia estos galardones. ¿Qué opinión tiene acerca de los premios comerciales y la polémica existente?
A. P.: Siempre he dicho que los premios comerciales son como una beca a la creación. Yo he vivido así los que he ganado: es una suerte podar contar con un inversor que cree en lo que haces hasta el punto de ofrecerte la tranquilidad económica suficiente para que puedas dedicarte a crear, del mismo modo que un investigador recibe una ayuda a la investigación. Yo creo, de todos modos, que la polémica parece mucho mayor desde fuera que lo que realmente es.

J. R.: ¿Cómo recibió ser finalista del Premio Mandarache? Este no es un premio comercial y tiene un modus operandi bastante particular.
A. P.: Pues fue una alegría inmensa. Es un premio único y todos lo sabemos. No me cansaré de decir que para mí hay dos premios que son incomparables en la carrera de un escritor: el de los libreros y el Mandarache. Cuando me lo comunicaron desde la editorial, me sentí inmensamente feliz. Fue un poco como haber llegado a casa después de un largo viaje. Como ser bienvenido.

J. R.: ¿Teme que una parte del joven jurado no sea capaz de encontrar en sus letras la profundidad que esconden? Otra de las novelas candidatas tiene a priori un corte muy juvenil, y la restante juega con elementos fantásticos que casi siempre suelen agradar a un perfil adolescente.
A. P.: Yo creo que Amalia llega a todos los rincones y a todas las edades. Los lectores y las lectoras jóvenes, y más los que se ofrecen voluntariamente a leer y a valorar novelas para un premio, están más que sobradamente preparados para acoger a Amalia y a esta familia como es y como quiere llegar. Sé que estoy en las mejores manos, créeme, y eso me da una paz que no sabría describirte por escrito.

J. R.: A Una madre, que yo la incluiría dentro del grupo de “novelas sin género”, las también llamadas contemporáneas, le veo unos marcados tintes costumbristas. ¿Cómo la clasificaría su autor? ¿Son acertadas “las etiquetas que le cuelgo”?
A. P.: No sabría decirte. Es una novela muy honesta, muy desde el plexo y para el plexo. Yo trabajo con material muy pequeño, muy propio, maquillo lo imprescindible y cuento lo que conozco bien. No sé si eso forma parte de alguna tradición o cabe en algunas etiquetas. Amalia no conoce etiquetas. Es una mujer que se ha ganado la libertad –mental, física y emocional- después de haber sufrido su carencia y es por ello un espejo de lo que la gran mayoría de hombres y mujeres no somos. La libertad de Amalia es lo que la lleva a actuar como lo hace, sin miedo a equivocarse, sin miedo al ridículo, porque la primera que se ridiculiza es ella. No, no hay etiquetas para Amalia, ahí está su secreto.

J. R.: La homosexualidad está muy presente en Una madre desde la primera página. ¿Hay en cierta manera, por medio de la aceptación de la diversidad sexualidad, una búsqueda de contrastes entre una generación actual, en ocasiones excesivamente liberal, con respecto a su antecesora?
A. P.: Pues no me lo había planteado. No es una novela que busque demasiado, la verdad. Es una novela no planteada, no inter generacional, sino simplemente familiar. Es una novela sobre lo pequeño, que es a la vez lo más grande porque es lo que nos toca, y todo lo que nos toca, lo que nos hace vibrar, lo que emociona, parece más profundo, más impactante, más… todo.

J. R.: ¿Nos adelantaría en primicia algo del proyecto, o proyectos, que lleva entre manos, ya sea de creación o traducción? Si no lo hace ahora para melibro, tal vez sea interesante hacerlo el día de su visita a Cartagena. Alicia Giménez Bartlett habló de su novela Hombres desnudos, y ha acabado siendo Premio Planeta.
A. P.: Puedo adelantarte que a mediados de enero sale mi nueva novela, Un perro, en la que retomo los mismos personajes que en Una madre. A eso hay que sumarle la edición en bolsillo de El tiempo que nos une, que sale a la vez. Y, cómo no, empiezo ya a pensar en la siguiente obra –solo a pensar, de momento-. Ya ves, esta cabeza no para. Mientras haya ganas, seguiré creando historias, que es en el fondo lo que más me gusta del mundo.

J. R.: Por último, le voy a hacer una pregunta que se responde con un sí o un no, y me gustaría que fuera afirmativa. Después me encantaría que nos dedicara una breve despedida para cerrar la entrevista, y sea así usted el único protagonista de la publicación, que hay que ver lo que me he dilatado en enunciar mis preguntas. Haré todo lo posible por ir al “encuentro con el autor” en Cartagena, ¿se haría una fotografía conmigo para ilustrar la entrevista? Mil gracias, Alejandro.
A. P.: Por supuesto, cómo no. Será un placer.
No puede ser esto una despedida, más bien un hasta pronto. El año que viene estaré en Cartagena, hablando y contando todo lo que contienen las entrelíneas de Una madre y llegará la emoción, las ganas de compartir, la magia que surge siempre que Amalia vuelve a la vida y todo se mueve, todo respira mejor. Mi despedida es un “hasta ahora mismo”, o mejor, “hasta que Amalia vuelva a unirnos”. Y un abrazo, que no falten nunca los abrazos.

Alejandro Palomas con su perro Rulfo

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